Salto hípico
Mi hija Pilar tiene el sueño de saltar desde muy pequeña.
En 2020 pudo hacerlo realidad, en el Club Hípico Esperanza.
Nadia, su profesora, terminó de contagiar en ella este amor por los caballos y por el deporte.
Sus primeros aprendizajes fueron con Bambino, un caballo muy especial, paciente, noble, que adora a los niños.
Su primer competencia fue en el Hípico Sunchales con Violeta. Una yegua compañera, con carácter, a la que hay que saber guiar.
En poquito tiempo, comenzó a montar a Corazón, hasta hoy.